Memoria operativa centrada en el jugador de basket

En el basketball, la capacidad de memoria operativa o de trabajo es de vital importancia, ya que se requiere cuando se necesita poner atención a una serie de estímulos que van cambiando acelerada y simultáneamente. Por ejemplo, una jugada de pizarra para los últimos segundos, donde están presente tanto el sistema ofensivo como el defensivo.

Pero… ¿cómo podríamos describir exactamente qué es la memoria de trabajo?

Podríamos definirla como la capacidad cognitiva de almacenamiento y manipulación temporal de la información en razón de una tarea compleja, encontrándose ligada directamente con la toma de decisiones y funciones ejecutivas. 

El error en la ejecución por falta de retención de información puede afectar al jugador emocionalmente, y obviamente también al trabajo de equipo. Es por ello que debemos fortalecer aspectos cognitivos de los jugadores en la planificación y ejecución de los entrenamientos para la construcción de confianza, gestión de tomas de decisiones o detectar falencias como la memoria de trabajo que pueden disminuir la eficacia de un sistema. 

Ejercicios prácticos para el trabajo de la memoria operativa en el basketball

En el siguiente ejercicio, el interventor realiza una serie de movimientos y gestos técnicos de dribling con una finalización de multi-tarea (tomar una bola en el aire mientras se ejecuta la bandeja). Es importante apuntar que, al principio, no se indica tiempo de realización para poder revisar la ejecución propia del jugador.

En la medida que se van integrando los movimientos, el interventor puede ir progresando la dificultad (definir tiempo de ejecución, gestos técnicos, finalizaciones con balón, número de balones, defensa, etc.).

Como podemos ver, es posible y necesario realizar este tipo de ejercicios en cancha desde una perspectiva Psicodeportiva, porque es el medio en donde se desenvuelve el deportista.

Pero veamos el ejercicio práctico:

  • Jugador 2 y 3 realizan la secuencia a una velocidad media y controlada, integrando los gestos, logrando una regulación de la tensión adecuada para la automatización. 
  • Jugador 1 y 4 cometen errores en la secuencia, lo que conlleva desatender la tarea, pérdida de la postura corporal exigida por el dribling, y presentan un lenguaje corporal de auto-desaprobación. 

Los jugadores 2º y 3º del video representan un tipo de jugador (autocontrol para la eficacia, enfocándose en la tarea-rendimiento); mientras que los jugadores 1º y 4º muestran a otro tipo de jugador (autoexigentes, enfocados en el resultado).

Las características atribuidas a los jugadores por sus métodos de acción para con una tarea no implican que éstos sean mejores o peores deportistas (los jugadores 2 y 3 ejecutan de forma eficiente, pero quizás en una velocidad inadecuada para un juego real). 

Sino que éstas son una condición a tener en cuenta por el entrenador para determinadas acciones de juego y enfoque de entrenamiento individual dirigidos al fortalecimiento y desarrollo de capacidades cognitivas. 

Al trabajar un aspecto cognitivo como la memoria operativa en nuestros jugadores, así como otra variable determinante en el juego, obtenemos indicadores de cómo podría operar el factor mental del juego ante un error en un juego real, y las afectaciones emocionales del jugador a causa de éste: pensamiento negativo, intolerancia a la frustración, ansiedad, entre otras… lo cual debemos no sólo detectar y atender sino también re-educar y prevenir.      

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