¿Cuándo un equipo necesita un/a psicólogo/a deportivo/a?

Como entrenadores/as, nos enfrentamos a diversas situaciones durante la temporada que alteran el rendimiento de nuestros equipos, modifican los resultados del trabajo realizado, o simplemente afectan de maneras impredecibles la motivación del grupo.

Si no estamos familiarizados con la psicología deportiva, es complicado saber cómo me puede aportar ésta en mis entrenamientos o el desempeño de mi equipo.

Para poder guiarte de mejor forma, a continuación detallaremos un listado con los principales problemas que ocurren dentro de un equipo y que podrían ser solucionados con ayuda de un/a especialista en psicología del deporte.

¿Qué conflictos dentro de un equipo pueden solucionarse a través de psicología deportiva?

  • Malas relaciones dentro del equipo: una relación nociva entre dos o varios jugadores, o entre el entrenador y los jugadores, puede ser un potente obstáculo para obtener resultados deportivos. En este caso, la psicología deportiva nos puede ayudar a encauzar esta relación de diversas formas; por ejemplo, a través de una mejor comunicación, orientando los objetivos de todas las partes hacia un objetivo común, etc.
  • Ausencia de cultura deportiva:
  • Ausencia de roles en el grupo: dentro del funcionamiento del equipo, existen diferentes roles que deben ser asumidos. Por ejemplo, si un entrenador/a pierde credibilidad ante sus jugadores/as, es tarea del psicólogo/a deportivo/a trabajar de forma individual y conjunta con ambas partes para encontrar las causas del problema, redefinir los roles y trabajar con entrenador/a y jugadores/as para asumirlos de forma exitosa.
  • Estrés de competición: no es extraño ver problemas de entendimiento en el equipo dentro de la cancha, aumento de irritabilidad, mal manejo de las emociones durante la competición, etc. Éstas y otras variables indican que un equipo está rindiendo por debajo de lo que debería, y la causa de ello suele ser denominado estrés de competición. Tales problemas se pueden solucionar con un trabajo en conjunto entre el/a entrenador/a y el/la psicólogo deportivo.
  • Baja autoestima: los equipos con baja autoestima tienen peores resultados, toman peores decisiones en momentos decisivos y podrían incluso tener un peor porcentaje de anotación en el lanzamiento, entre otras muchas repercusiones. Un entrenamiento en conjunto con el/la psicólogo/a deportivo/a podría solucionar este obstáculo de forma eficiente y exitosa, lo que al final se traduciría en un mejor rendimiento.
  • Abandono deportivo: cuando un deportista deja de querer entrenar o competir, y pierde interés o motivación, se produce el abandono deportivo. Éste se puede evitar haciendo una mejor gestión de las variables psicológicas dentro del equipo de trabajo.
  • Baja tolerancia a la frustración: no todos los jugadores/as y entrenadores/as saben aceptar el fallo o la derrota. Es en estos tipos de situaciones en los que la intervención de un/a especialista es necesaria para avanzar en el rendimiento.
  • Mal manejo de las lesiones o la recuperación tras éstas: ciertas lesiones pueden suponer un cambio relevante en el desarrollo deportivo de un equipo. Por ejemplo , si el/la máximo/a anotador/a de un equipo se lesiona ad portas de las finales de un campeonato, el/la especialista psicológico debería trabajar no solamente en el ánimo y la confianza del equipo tras esta importante baja, sino también en el cambio de roles entre los jugadores que debe ocurrir para que la competitividad no baje. Por otra parte, la recuperación de una lesión tiene un fuerte componente psicológico que podrá mejorar si es trabajado debidamente por el/la psicólogo/a del equipo.

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